Turandot (Fitz Roy 1747, Palermo)


Esta vez compañeros de aventuras gastronomicas, tocó visitar a Turandot, un restó de cocina húngara e internacional bastante interesante y sabrosa.
El lugar deja mucho que desear en su decoración y la atención es bastante mala, lo único rescatable es la comida.
Para empezar, pedimos un Strudel de espinaca con crema de albahaca /SPENÓTOS RÉTES, muy bueno el hojaldre y una Canasta Turandot, Vegetales de estación grillados, acompañados con pollo macerado y gajos de endivias. Todo dentro de una canasta hecha en queso parmesano, muy buena.
En los principales, exageramos un poco ya que pedimos demasiado, ordenamos un
Gulyás de cordero / BÁRÁNY PÖRKÖLT GALUSKÁVAL, Acompañado con ñoquis húngaros, además Chucrut a la húngara / TÖLTÖTTKAPOSZTA, Repollo macerado, carré de cerdo ahumado,páprika, albondigas de bonsiola, pechitoy salchicha ahumada y por último, una Parrillada húngara que es para dos personas / FLEKKENSÜLT (2 szemely), Carré ahumado, pechito con manta, chorizo,morcilla, panceta, debreciner. Guarnición:papas al horno, repollo salteado, puré de manzanas,ensalada de pepino y chutnay de berenjena, en sintesis, una barbaridad, todo muy rico pero muy pesado.
Y para finalizar con algo dulce, saboreamos un Parfait de helado de frambuesa con salsa de chocolate, muy bueno!!
Osea, Turandot es un lugar aceptable para cuando uno quiera probar de que se trata la gatronomía húngara, aunque calculo que en Buenos Aires debe existir algún sitio mejor.


Comida: Buena.
Ambientación: Muy mala, si en ves de servir comida húngara, fuera una pizzeria no se apreciaría la diferencia.
Atención: Muy mala, con muy pocas ganas de atender.
Sugerencias: Strudel de espinacas con crema de albahaca y el Chucrut a la húngara.
Carta de Vinos: Mala y cara.
Precio por persona: Nos salió $60 por persona con propina incluida gracias a que teníamos un descuento del 50%.

II Gran Caruso (El Salvador 5805, Palermo)


Veramente Squisito!!! son las palabras con las que puedo definir este lugar tipicamente italiano. A pesar de sus 30 años de historia, para nosotros fue una muy grata sorpresa que en Buenos Aires haya sitios en los que se pueda comer tan bien, casi como si te transportarás a la bella Italia.
Apenas entramos tuvimos una excelente atención tanto de parte de la dueña como de los mozos, la dueña, Carina nos llevó a recorrer el ristorante, que está excelentemente ambientado, y nos ubico en nuestra mesa.
Para empezar, pedimos un Especial frutti di mare, que es una selección fría de mariscos con provenzal y oliva, muy rico y para destacar la variedad de frutos de mar del plato.
Luego como principales, ordenamos unos Crepes alla Pavarotti, rellenos de pavita, espárragos y queso mascarpone en gratten de alcauciles, espectacular sinceramente!! y unos Triangolo Nero Gamberetti, rellenos de centolla, échalottes, mascarpone y zaferano con camarones, increíbles, cada bocado era el edén mismo, sin exagerar.
Y por último para coronar la cena, saboreamos unos Profiteroles, masa bomba rellena con helado, bañado en chocolate y almendras tostadas, de los mejores que probé.
Además de pastas, podes alegrar tu paladar con platos con carnes, pescados y aves, sin olvidarme de los rissottos y sus pizzas hechas en horno a leña.
En fin, Il Gran Caruso es una experiencia altamente recomendable para cuando quieran sentirse como en la casa de la Nona.

Comida: Realmente excelente.
Ambientación: Muy buena, tanto en el interior como en su patio.
Atención: Muy buena, con gente verdaderamente capacitada y de los que no abundan en lugares gastronómicos.
Sugerencia: Triangolo Nero Gamberetti y Crepes alla Pavarotti, pero en realidad, cualquier cosa que pidan.
Carta de vinos: Muy buena, aunque nosotros nos llevamos nuestro vino y la casa nos hizo una atención, no cobrando el descorche.
Precio por persona: Gastamos $60 con propina incluida, dado que teníamos un descuento del 20%, pero sino lo hubiéramos tenido, no es caro para la calidad de ingredientes que se disfrutan en su cocina.